Sentirse orgulloso de uno mismo es necesario para gozar de una buena salud mental y emocional. Pero, ¿cómo lograrlo? Abordamos este tema a continuación.

¿Te sientes orgulloso de ser quien eres? Y, en caso de respuesta negativa, ¿crees, al menos, que hacerlo sería positivo? Hay quienes piensan que sentirse orgulloso de uno mismo es un acto de vanidad, una tendencia propia de personas egocéntricas y egoístas. Sin embargo, se trata de uno de los hábitos imprescindibles para mantener una buena salud emocional. Y digo hábito porque, en muchas ocasiones, lograrlo es una cuestión de perseverancia.

Lo más natural y saludable sería que todos nos sintiésemos felices y satisfechos con la persona que somos. Pero, desafortunadamente, vivimos en un entorno poco propicio. Ciertamente nos desarrollamos en sociedades individualistas y competitivas que, aparentemente, fomentan el empoderamiento. Sin embargo, la realidad es que solo nos cargan de expectativas externas y nos impiden aceptarnos y valorarnos de manera genuina.

Por ello, es trabajo de cada persona recuperar ese invaluable amor incondicional por sí misma y perseverar para convertirse en quien verdaderamente desea ser.

Cuando conozcas los enormes beneficios que reporta el orgullo personal, tanto para el propio individuo como para sus relaciones, dejarás de percibirlo como algo indeseable. Y es que no debes olvidar que tu mayor proyecto de vida has de ser tú mismo.

¿Por qué es tan importante sentirse orgulloso de uno mismo?

Sentirse orgulloso de uno mismo no significa desarrollar una personalidad narcisista o vanidosa. Tampoco implica menospreciar a los otros ni colocarse en una posición superior con respecto a ellos. Por el contrario, estar a gusto con quienes somos nos permite establecer relaciones más sanas con los demás. Pero, además, nos aporta otros beneficios:

  • Cuando te sientes orgulloso de ti mismo no necesitas que los demás acompañen necesariamente ese orgullo. Esto siempre resultará agradable, pero en última instancia no dependerás de la aprobación ajena. Esto te permite escoger libremente tu camino de vida y no abandonar tus necesidades y deseos para complacer a otros.
  • Si te sientes orgulloso de ti no permites ni toleras agresiones ni faltas de respeto hacia tu persona. El orgullo personal está muy relacionado con la autoestima. Así, cuando conoces tu valor, te resulta mucho más sencillo establecer límites y perder el miedo al rechazo o al abandono.
  • El orgullo personal motiva a las personas a perseverar, incluso cuando anticipan obstáculos o costes a corto plazo.
  • Aquellos que verdaderamente están satisfechos de quienes son acceden a un estado de plenitud interior que nunca podrá provenir de fuera. Ni todos los halagos ni todo el amor del mundo pueden llenar el vacío de quien no se siente a gusto consigo mismo.

¿Cómo lograr sentirse orgulloso de uno mismo?

Algunas personas, por la educación recibida en la infancia, son capaces de sentirse orgullosas de sí mismas de forma natural. Para otros esto no resulta tan sencillo y requiere un trabajo personal y un esfuerzo diario. No obstante, seguir unas sencillas pautas nos ayudará a iniciar este camino hacia la realización personal.

  • Descubre tus virtudes y cualidades, valóralas y acostúmbrate a tenerlas siempre presentes. Pero no solo eso, comienza el hábito de celebrarlas, compartirlas y mostrarlas sin miedo. Festeja tus logros y tus talentos y no caigas en el error de la humildad negativa. Es bueno reconocer y agradecer tus dones.
  • Acepta tus defectos, tus errores y tus áreas de mejora. Para poder sentirte genuinamente orgulloso de ti has de conocerte en profundidad y enfrentar tu sombra. Esto no implica escudarse en el “yo soy así” para seguir manteniendo actitudes o conductas disfuncionales. Al contrario, es el punto ideal para comenzar a trabajar en ti desde el amor incondicional y no desde el rechazo a tus partes oscuras.
  • Practica siempre que puedas. Para sentirte orgulloso de ti mismo es imprescindible que comiences a priorizarte. Así, ten en cuenta tus propias opiniones, necesidades y metas comienza a hacerlas valer, aunque nunca lo hayas hecho, aunque te de miedo que los otros se enfaden. Serte fiel a ti mismo es lo que te conducirá al orgullo personal.

Para sentirte orgulloso de ti mismo no necesitas ser perfecto. Solo necesitas verte avanzar cada día en pos de tus objetivos y bajo tus propias condiciones. Cuando dudes sobre qué decisión tomar, escoge siempre aquella que te lleve a sentir orgullo de ti, aquella que contribuya a crear la persona en la que deseas convertirte. Tú eres el proyecto de tu vida.

Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz

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