El ‘Netflix de las clases de música’ tiene una meta: facturar un millón de euros en 2021 con profesores tan reconocidos como Miki Santamaría o Gnaposs, de Jarabe de Palo

Miki Santamaría, Vincen García, Gnaposs o Niko de Hierro son músicos de reconocido prestigio nacional e internacional. Han actuado en escenarios de todo el mundo, han liderado bandas de música durante décadas y se han labrado una reputación por su habilidad y forma de entender la música.

¿Te imaginas que ahora todos ellos se reúnen en un mismo sitio y te enseñan a tocar la guitarra o el bajo? Que te enseñan sus trucos, sus secretos y que se convierten en tus profesores. Que te desvelan el manejo necesario para hacer que los instrumentos emitan la música de igual manera a la que a ellos les suena en la cabeza.

Con esta propuesta de grandes y clarividentes guitarristas y bajistas se ha cimentado Escuela de Música. Una startup que se erige como la mayor escuela musical de habla hispana líder en el mundo digital. Como una orquesta bien afinada y dirigida, los fundadores han logrado que su idea de una escuela online crezca de manera exponencial desde que nació en mayo de 2019.

Isern Palaus, el propio Miki Santamaría y Jordi Colomer son los socios fundadores de esta compañía que ya cuenta con más de 5.000 usuarios suscritos en 40 países.



Tras comenzar únicamente con Escuela de Bajistas hace 2 años, esta primavera han hecho un rebranding de la firma aprovechando el lanzamiento de su otra plataforma, Escuela de Guitarristas. De esta forma, los 2 instrumentos se encuentran bajo el paraguas de Escuela de Música.

Las 2 plataformas hermanas funcionan como un servicio por suscripción en el que hay disponibles planes mensuales, trimestrales o anuales. Dentro de cada una de estas plataformas, los usuarios tienen acceso al contenido de las clases, además de otro contenido adicional como entrevistas personales con los profesores y otros músicos de reconocido talento que irán pasando por el sitio web.

Para hacerse una idea clara, el modelo que ha planteado esta startup es ser el Netflix pero enfocado a las clases de música. Una interesante propuesta que de momento está saliendo a pedir de boca.

Los precios de la suscripción son idénticos en las dos plataformas. Las 3 opciones disponibles, mensual, trimestral y anual, tienen un precio de 25, 55 y 160 euros, respectivamente.

La startup cuenta con el trabajo de músicos de renombre como los ya mencionados Miki Santamaría; Gnaposs, el último guitarrista de Jarabe de Palo; Vincent García; Pepe Bao o Niko del Hierro, el bajista de Saratoga, entre otros.

A pesar de la pandemia  y la multitud de inconvenientes que las empresas han tenido que superar, para estos emprendedores, que montaron todo su modelo de negocio de manera 100% digital, todo siguió como si nada hubiera ocurrido. Este 2021, esperan cerrar con un facturación de más de un millón de euros.

Según los datos de la compañía, actualmente cuenta con más de 4.500 usuarios en la plataforma de bajo y supera también el medio millar de suscripciones en la de guitarra. Aunque es una cifra descompensada, Palaus considera que el potencial de crecimiento que están observando con esta última supera con creces al del bajo.

El secreto del éxito está vinculado al capital humano. Isern Palaus explica a Business Insider España que la clave del buen recorrido de Escuela de Música ha sido «juntar a todo el equipo» que tienen.

Palaus alaba el talento de Santamaría, socio y director musical de la compañía, que «tiene una forma muy especial de ver la música» y de convertir «las cosas complicadas en sencillas».

Gran parte del éxito inicial con Escuela de Bajistas se debe a que pusieron en marcha la empresa «alrededor de él», dice Palaus. Santamaría ya venía haciendo carrera con el bajo en la escena musical internacional.

Cuando surgió la idea, en 2014, ya contaba con unos 150.000 suscriptores —ahora son 189.000— y acumulaba millones de visualizaciones en YouTube.

Con alguien que viaja constantemente y está acostumbrado a cambiar de aires a menudo monetizar ese potencial «es muy complicado», asegura Palaus. Fue entonces cuando, de la mano de Isern Palaus y Jordi Colomer, se lanzó a dar clases online con este nuevo formato.

Jordi Colomer es también una pieza importante del puzle. Se encarga del diseño de producto y cuenta con experiencia en la digitalización de ideas y el desarrollo en el mundo digital.

Un modelo basado en lo digital y en la tecnología

Los números iniciales de usuarios, la expansión internacional y facturación han sorprendido a algunos de los socios. Para Palaus, «hablar de miles» en un mundo como Internet, «en el que hay millones» de personas, no le parece tanto.

Palaus reconoce que el resultado que están obteniendo es «muy bonito» y desde el equipo «están muy contentos» ya que es consecuencia de un duro trabajo interno. Pero también muestra su ambición cuando sostiene que «hay mucho más margen» de crecimiento.

Con el lanzamiento de Escuela de Bajistas en 2019, vieron que el recibimiento estaba siendo muy positivo.

Por ello, Palaus apunta que, con el reciente lanzamiento de Escuela de Guitarristas, un instrumento bastante más popular que el bajo, la progresión puede ser mucho mayor.

Su trabajo apenas cambió con la irrupción de la pandemia Al tener un modelo de trabajo casi 100% digital —a excepción de las clases, que se graban en un estudio de Barcelona—, no tuvieron que «reinventarse».

Una manera distinta de aprender música

Apoyados en un gran talento musical y un equipo de producción «muy potente», Escuela de Música tiene como objetivo que los usuarios suscritos a sus plataformas «por fin entiendan la música».

Palaus comparte el feedback que han recibido por parte de muchos de sus usuarios, que aseguran que la manera de explicar cómo acercarse al instrumento y cómo analizar las melodías les ha ayudado mucho.

Cree que, «cuando entiendes la música, se abre un abanico muy bonito en el que empiezas a poder tocar y a poder seguir las cosas» de una manera distinta.

Las plataformas digitales de Escuela de Música ofrecen también varios programas y tiempos de aprendizaje que se ajustan a cada usuario. Ya sea de una manera libre o con itinerarios adecuados según si es un perfil intermedio o principiante, existen modelos que se adaptan.

Un producto con un potencial de crecimiento enorme

Debido al rápido éxito y expansión de Escuela de Música Isern Palaus confiesa que no se habían parado a pensar mucho en el futuro. Cuando lanzaron la primera plataforma no lo tenían tan claro; pero ahora sí que ven que «es un producto que funciona y que es viable» montar otras plataformas similares.

Aunque por ahora solo es una posibilidad, mantienen la puerta abierta a introducir una tercera plataforma con otro instrumento, como el piano, utilizando la misma metodología aplicada en las dos anteriores.

Palaus prevé que los usuarios suscritos a la plataforma digital de guitarristas igualen o superen a los de bajistas «pronto» y se marca como objetivo que en 3 años hayan alcanzo la cifra de los 15.000 suscritos a este instrumento.

En los próximos años quieren seguir impulsando este crecimiento. A medio y largo plazo, el objetivo sería contar con «entre 50.000 y 100.000 suscriptores«.

Para Palaus, «si haces un buen trabajo a nivel de producto» lo normal es que los números acompañen. Esa es la prioridad del equipo ahora y «lo más fácil de vender después».

Íñigo Palacio
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