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Concentración a la vista en el negocio del entretenimiento audiovisual

Hace una década era difícil nombrar más de una plataforma de streaming. La española Filmin era uno de los pocos servicios disponibles y luchaba contra uno de los males del sector del entretenimiento audiovisual: la piratería.

A día de hoy es difícil encontrar a alguna persona que no sea capaz de nombrar cerca de una decena de estas plataformas. El mercado se ha inundado de servicios nacionales, como Atresplayer o la citada Filmin, y globales, como Netlflix, HBO o Disney+.

Existe una sobresaturación de oferta en el mercado que parece difícil que se mantenga en el tiempo.

«En España tenemos una oferta descomunal de plataformas digitales de todo tipo y cubriendo además distintos géneros. […] Pero aún así creemos que hay hueco para salir de la oferta global (de Netflix, HBO y otros) y posicionarte con un producto local», opinó Juan Ignacio Jiménez Gargantilla, director de Desarrollo de Negocio Digital de Atresmedia, en el XX Smart Business Meeting organizado por Business Insider España.

Gargantilla desveló que la estrategia de Atresplayer pasa por ofrecer una oferta de entretenimiento «más cercana», con la que la sociedad española se identifique más fácilmente.



El directivo se refirió a los casos de RTL+ en Alemania y Britbox en Reino Unido, que ponen de manifiesto que posicionarse donde no llegan esas plataformas globales, con una apuesta por el contenidos originales y distintos, es una oportunidad de negocio y hay suficiente espacio para crecer.

«Hoy en día es muy fácil que alguien tenga 2 o más suscripciones, incluso cambiar de una a otra en función del contenido que echen en ese momento. Con lo cual, sabiéndote posicionar y haciendo una oferta diferenciada todavía queda recorrido y los estudios así lo avalan», dijo.

Con una demanda caracterizada por los vaivenes en la sucripción, Gargantilla consideró que la clave es ofrecer contenido original y distinto a los demás y tener buenas herramientas de recomendación y profundidad de catálogo que «reduzcan» el churn (cuando un cliente cancela su suscripción). El reto es mantener la fidelidad de ese suscriptor a través del contenido original y local.

José Antonio de Luna, cofundador y responsable de operaciones de Filmin, que también participó en el evento, consideró que la actual saturación de plataformas digitales y lacreciente oferta es una «tendencia que ocurre en todo el mundo».

Ante esta guerra del streaming, De Luna opinó que los consumidores «difícilmente» podrán abarcar todas estas plataformas y se producirá un proceso de concentración y la enorme oferta se irá asimilando poco a poco.

Dentro de todo ese proceso de maduración de la industria, Gargantilla consideró que la posibilidad de que uno de los grandes actores, como Amazon, identifique un nuevo nicho de mercado en el entretenimiento más allá de las tradicionales series, el cine o los documentales.

El directivo de Atresmedia señaló al deporte como «la única» parte del mercado del entretenimiento que estos gigantes, por su capacidad económica y su tamaño, podrían «canibalizar».

«Como consumidor, sí que parece lógico que hay una saturación de ofertas y tendrá que haber una consolidación. Tendrá que haber un agregador que haga la vida más fácil, pero es algo que acabará cayendo por su propio peso», sostuvo Fernando Évole, CEO de Cine Yelmo.

Para Évole, las grandes corporaciones tienen un «gran poder de compra» y una «caja gigante» que les otorga la posibilidad de comprar estudios enteros o incluso a sus rivales más directos.

El CEO de Cine Yelmo advirtió de la gran probabilidad de que se produzcan «esta clase de movimientos», que favorecerán ese proceso de concentración en el sector.

La presencia de agregadores de contenido lleva años sobre la mesa. Las telecos con más presencia en España, como Movistar o Vodafone, ofrecen esa posibilidad de agregar distintas ofertas.

Gargantilla recalcó que, dentro su estrategia de «hiperdistribución» de ese contenido original y local que producen, está trabajar con esos agregadores.

La opacidad tiene los días contados

Las grandes plataformas, sobre todo Netflix, han sido muy criticadas por los creadores de contenido por su secretismo a la hora de compartir los datos de audiencias y número de suscriptores reales. Netflix saca pecho de las audiencias que registran algunas de sus series a la vez que se niega a compartir datos del resto.

Gargantilla destacó que, al igual que Atresmedia comunica sus datos a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), «lo suyo» sería que, al operar Netflix en España, también deba reportar los suyos trimestralmente.

«Es cierto que hay bastante opacidad. Creo que es un tema de tiempo, que la normativa y las distintas leyes a las que estamos sujetos nos va a obligar a ser más claros con la información. A nivel de negocio creo que impacta más bien poco», opinó De Luna.

Por último, Évole también recalcó la importancia de la transparencia en el volumen de suscriptores y el número de visionados reales de cada contenido. En el mundo del cine, por cuestiones tributarios y para solicitar subvenciones, los datos de taquilla son «totalmente transparentes».

Íñigo Palacio

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